Da todo

Da todo y no repares.

No te pares, ni te quedes quieto esperando recibir lo que no has dado.

Muévete y con ello todo tu corazón,

tus entrañas y el sudor acumulado en tus sienes,

no te quedes con nada

exprime cada detalle de tu ser

como si de fruta sorbida en verano se tratase.

No seas mediocre como aquellos

que recomiendan mesura para amar y hacer.

Se diferente y cambia la piel del león por la del salmón,

no queremos superhéroes con miedos a la vida.

Que si en verdad amas,

la otra persona siempre te recuerde,

que cada trabajo que desempeñes,

nunca lo olvides,

y que cada día que te levantes 

sea digno de verse en la película de tu último día en la tierra.

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